miércoles, 28 de mayo de 2008

MI PRIMER HIJO

Cuando se acercó la villera con esa criatura en brazos temí lo peor. La criatura peluda envuelta en una manta le succionaba el pezón izquierdo de manera frenética.
Sabía que se venía lo peor, tal vez de mi vida, y ahí fue cuando la villera se acercó en donde yo estaba, la mesa del patio, sentado con una pierna arriba de la otra formando el "cuatro" y me dijo: - Este es tu hijo.
Me dio miedo, asco, todo junto, pero así y todo no dejaba de ser mi hijo el cual no le paraba de chupar una teta.
"¿Este es?", le dije de pie, intentando aceptarlo, acariciando esa bola de pelos negra que le cubría la cabeza y casi toda la cara.
Es imposible, pensé. No puede ser tan feo, no puede ser tan negro.
No dije nada más que silencio, al ver a la villera no quedaban dudas de que podía salir cualquier cosa, entonces me limité a tratar de que me gustase.
Volví a sentarme, la villera no dijo nada y seguía con ese ser en brazos, amamantándolo, con su cuerpo sucio, sus calzas llenas de barro, su pelo lleno de grasa y sin sus dientes.
Pensé un largo rato, con la mano sujeta a mi mentón, acodado en la mesa de neolite en la cual volaban moscas sobre restos de azúcar.
- Te voy a dar $200 por mes -sentencié, haciéndome cargo.
- $220, es lo que yo había pensado, por el tema de los pañales- respondió casi al mismo tiempo de mi afirmación.
- Está bien - le dije y me paré de nuevo acercándome a la puerta, desde la cual traslucía el pasillo.
Ella me acompañó y nuevamente vi ese ser envuelto por una toalla con una maraña de pelos espantosa. No podía ser mi hijo, eso era imposible, realmente era imposible, no era humano.
Cuando le toqué la cara, estando dormido, empezó a chillar, a gritar, a emitir un sonido espantoso.
Su cara se deformaba cada vez más y quería soltarse de los brazos de la villera. Ahi vi bien su cara, era un mono, era un mono de verdad, sus ojos estaban rodeados de pelo y cuando sacó sus brazos los vi íntegramente recubiertos con vellocidad.
La villera no lo pudo controlar y el mono se soltó y desde el piso siguió gritando, ahi fue cuando vi sus colmillos que amenazantes se precipitaban sobre mi.
La villera acercó la puerta para que no se escapara y desde el pasillo alcanzé a decirle que había que llevarlo a un médico para sacarnos la duda sobre si no era un mono o algo similar.
Cerró la puerta y me fui.

Me costó de sobremanera aceptar la paternidad pero no podía ser tan miserable como para dejar un hijo en el olvido y convencerme que el problema estaba solucionado con $220 mugrosos.
Entonces al cabo de un tiempo prudencial empezé a visitarlo cuando había hecho el duelo y consideré que estaba más tranquilo.

La primera vez que volví a la casa de la villera ella estaba mucho mejor, al parecer se había bañado y había cambiado el atuendo.
Me hizo pasar sin mediar palabras, y hasta sonrió al verme a pesar del tiempo transcurrido.
Me sirvió un café y volvió con mi hijo en brazos.
Mi hijo resultó ser una nena, mucho más linda del recuerdo que tenía de la primera y última vez que la había visto.
Me encantó sentirla como un pedazo mío, aunque vi en su mirada un dejo de lejanía porque al fin de cuentas yo era un perfecto desconocido.
La nena se me acercó y sonrió, pero al rato volvió con la villera.
Me quedé pensativo ya que esto un poco me había molestado.
Después conversé con la madre un largo rato.

Mis visitas se hicieron, con grandes pausas temporales, más frecuentes y en una de ellas me encontré con que la nena sabía hablar perfectamente de manera fluida.
Y una de las tardes en la que estaba sentado frente a la mesa esperando que saliera de su pieza y me viniese a saludar me molestó muchísimo que me dijera " hola Gerardo". Fue una patada a los huevos, un dolor al corazón difícil de explicar.
Esa misma distancia que yo veía en su mirada ahora estaba transmitida a lo verbal con mi nombre el cual en su boca sonaba tan seco y tan insípido.
Me hubiera encantado que me dijera "papá", pero para ganarme ese título todavía tenía mucho por hacer, un sacrificio incomensurablemente mayor al de mis esporádicas visitas y ni hablar al de los doscientos veinte pesos al mes.


Guille M.

martes, 27 de mayo de 2008

¡CONSEGUÍ PUTO DE MAYO!






Este mes, imperdible número de Revista Puto
"Conocé la primicia sobre cual es el integrante de la primera división de Rugby del Jockey Club de Rosario que se la come doblada y la va de guapo y langa con sus amiguitos" - Toda la actualidad en la revista Puto.

"Revista Puto va por más y para todos, apoyá el proyecto de unificar los vestuarios en el Club Regatas. Hagamos cualquiera, dicen los socios descarriados"
"Con revista Puto del mes de Mayo, reclamá tu estetoscopio"

"Fotos exclusivas de revista Puto: El periodista Bazán fue pescado infraganti tocándose con la revista de National Geographic – Defensoría de mascotas ya piensa hacerle una pericia a su caniche toy"

Todo en el último número de la revista Puto.

"Revista Puto trae un diccionario ilustrado, te contamos el significado del término Anillo de Cuero y la diferencia entre paquetear y puertear; también un informe exclusivo -Si un trava me tiró el piolin: ¿me la cómo?-, todo esto y mucho más, Revista Puto!!!.. Para Vos!!!"
LLEGÓ REVISTA PUTO!!!!
LA ÚNICA ESPECIALMENTE DISEÑADA PARA ENROLLARLA Y METERTELA EN EL ORTO DESPUÉS DE LEERLA. Y VIENE EN 3 TAMAÑOS DIFERENTES: CARTA, A4 Y OFICIO. BUSCALA EN TU KIOSCO AMIGO.
En la Puto Interview Leo Garcia "En mi casa se dieron cuenta al toque."

¿Qué esperas para comprarla?. Salí corriendo a tu kiosco de revistas amigo.¡ No te pierdas Puto de mayo!. ¡Se agota!



Aclaración: Este post fue hecho íntegramente con los comentarios de los lectores de El Regatín, incluso la imagen fue enviada por uno de ellos cuyo apodo es "El príncipe", el cual en estas circunstancias suena muy gay.
Lo que está escrito, si bien tengo mis sospechas no puedo confirmar quienes lo enviaron.
Ahora, hablando en serio, el que haga esta revista se llena de oro, no una mina precisamente, pero puede ser un éxito, así que si alguien la lleva acabo solicito el puto rincón del regatín.

Willysaludos!.

miércoles, 21 de mayo de 2008

EL NOKE TE NOQUEA



El Noke mandó esta historieta para El Regatín y declaró: "las tripistorietas son insuperables".

martes, 20 de mayo de 2008

CALOR DE INVIERNO

La última vez que realmente hizo frío fue a principios de abril de aquel año. Después la temperatura fue subiendo hasta que finalmente todo se derritió y terminó desapareciendo.
Quienes quedamos en pie fuimos los pocos que tuvimos el privilegio de acceder a las cabinas de refrigeración, privilegio que no sólo se otorgó a quienes podían pagarlas sino a aquellos que tuvieron el contacto político o la influencia necesaria como para ganar aquel espacio.
Fue doloroso saber que uno perdía a amigos y familiares pero el instinto de supervivencia y preservación me llevó a entrar desesperadamente. Tuve la posibilidad de salir en busca de algún ser querido pero a medida que los días pasaban la temperatura tornaba todo más peligroso. Y fue todo tan rápido y efímero que hubo personas que a pesar de tener el lugar reservado no llegaron a tiempo y murieron en la calle por quedarse un rato más en el trabajo.
El escenario final de muerte fue cruento y quienes estábamos en la casa del barrio de Arroyito pudimos verlo con un dejo de sorpresa y morbosidad, porque claro, nadie nos obligaba a acercarnos a las ventanas para ver el panorama.
Los que sabían que allí había una casa refrigerada nos golpearon las ventanas de hielo en los últimos instantes de sus vidas y entre el desfasaje de la transparencia yo vi la cara de la gente al agonizar, golpeando el hielo en gritos desgarradores, reventando sus cráneos que al estallar en sangre se confundían con el agua que brotaba de nuestras ventanas.
El tiempo en aquella casa se pasaba en silencio o con tintes de esquizofrenia. Yo cuando no miraba morir a la gente por la ventana me sentaba en un costado a pensar en las cosas que me habían hecho bien cuando vivía en sociedad.
Cada tanto acariciaba al siberiano que se acercaba compasivamente con su mirada azul.
En total éramos cinco personas adentro en aquella casa, un señor gordo que había descubierto que era puto luego de varios días de encierro, una mujer pelirroja que decía que el puto no era gordo y dos hermafroditas, uno que insitía al decir que era gordo y puto y el otro pelirrojo y flaco.
Por todas estas cosas yo me mantenía al margen de los acontecimientos de la casa refrigerada y volvía a mis recuerdos en sociedad.
Pensaba lo que volvería hacer si pudiera salir y vivir cinco minutos como había sido la vida antes de que la temperatura subiese.
Ver a mis amigos, ir a la cancha de Rosario o volver a comer pelotitas de golf jugando con la salsa.
Y por supuesto me acordaba mucho de la mujer de chocolate. Pero no tenía que claudicar y dejar que la nostalgia me invadiera, por eso todo lo que recordaba trataba de vivirlo en presente de modo que no produjera cicatrices en la memoria.
A pesar de todo a veces la angustia cedía y quebraba la barrera emocional e inevitablemente una cascada de melancolía me afligía y me raspaba el pecho.
Yo sabía que ella estaba bien resguardada en otro lugar de los miles que había refrigerados a lo largo de todo la ciudad Central que hoy se asaba en un tsunami de calor. Pero esa saber era más una metáfora de autoconvencimiento de la cual no había pruebas. Era una frase autorepetida de manera tal que el pecho no volviera a rasparse.
Y no había manera de comprobar si ella había llegado abuen puerto, los celulares -tal vez instrumentos que aportaron su granito a este mundo caluroso- estaban inutilizados. Y los inútiles que usaban celulares también.
Cuando el pequeño porcentaje de preocupación sobre su estado, el cual trataba de aplacar dentro mio, se hacía eco en mi psiquis, la idea de su cuerpo derretido me hacía gritar. Y el siberiano ladraba y los hermafroditas ya pensaban en comerse al gordo una vez que habían terminado con la peliroja.

El caluroso invierno terminó y empezó la friolenta primavera. El estado construía iglúes eléctricos, los cuales en nuestra ciudad se edificaron mayoritariamente en la zona del Parque de la Dependencia.
Salí a pasear con el siberiano en busca de la mujer de chocolate.
Los supervivientes flameaban banderas de Rosario por la Avenida Avellaneda entre cadáveres putrefactos.
Al final de la avenida vi sembrada entre los muertos a la mujer de chocolate, quien sonrió al verme y extendió su mano.
Cuando la abrazé empezé a comerle un hombro. Al fin la calidez me había llegado.


Guille M.

PEHUAJOSO


jueves, 15 de mayo de 2008

TE QUIERO TANTO



No dejen de ver la película "Cara de queso", cobayos.

Saludos.

lunes, 12 de mayo de 2008

AL PESTO, APESTO.



Debido al éxito de la entrega de la semana pasada, Tripi nos trae otra edición de sus Tripistorias.

viernes, 9 de mayo de 2008

SE TERMINARON LAS "ESTRELLITAS DE ROCK" -CAMPAÑA ANTI PELOTUDOS ORGANIZADA POR EL REGATIN Y PERRO DE PLAYA

BASTA DE SALAMES Y BANANAS EN LOS ESCENARIOS

BASTA DE FILOSOFÍA BARATA Y POBRE CON FRASES REBUSCADAS QUE NO TIENEN SENTIDO TANTO EN LAS CANCIONES COMO EN LAS ENTREVISTAS

BASTA DE MTV

BASTA DE LA CULTURA CARETA A LA FALOPA

BASTA DE LOS PUTOS "GLAMOROSOS" Y REVENTADOS

BASTA DEL SUPLEMENTO SI DE CLARIN

BASTA DE REVISTAS Y WEBS QUE DICEN SER DE ROCK Y NO TIENEN DIFERENCIA CON LA COSMOPOLITAN O LAS DE CHIMENTOS

BASTA DE FESTIVALES DE LA PORONGA


Está en vos seguir alimentando toda esta mierda.


CAMPAÑA LANZADA POR EL REGATIN Y EL PROGRAMA "PERRO DE PLAYA", FM RED TL 105.5 DE 13 A 14 HS.

jueves, 8 de mayo de 2008

Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z Z

Mi papá estaba con Fabiana haciendo una especie de auditoría del trabajo mío cuando los tomé imprevistamente sacando papeles de cajas de cartón. Me acuerdo que él estaba vestido formalmente y apenas me vió llegar al salón sacó un almanaque que tenía anotaciones en fibrón amarillo flúo. Las anotaciones eran dos, al menos en el mes de mayo. Una era una cruz en el día veintinueve y la otra era un círculo en el seis.
Cuando pregunté de que se trataba su objeción me dijo "la del 29 no interesa, el tema es la del seis". Defensivamente intenté justificarme de algo que ni siquiera sabía de que se trataba por lo que sólo emití balbuceos inchoerentes e inteligibles a sabiendas de que los más probable fuese que él tuviera razón.
Fabiana acomodaba rollos de papel de calculadora, y parecía embuída en su trabajo aunque yo sabía con precisión que ella estaba atenta a nuestro díalogo.
Mi papá me mostró el mapa de Arroyo Seco en donde estaban las casas en las que hice las mudanzas durante mayo y me señaló en la parte inferior del mismo en dónde había un rectángulo que indicaba una de las casas. Con ese señalamiento las palabras holgaron y ahí si los balbuceos mutaron en una justificación concreta: "Es verdad, no la hice, se me olvidó".
Me fui del salón rumbo a Arroyo Seco mientras ellos continuaban revolviendo cajas.
El Arroyo Seco de mi sueño no es el que pueden llegar a conocer ni se asemeja a ningún pueblo convencional de la vida real.
Este era como un terreno algo superior a la media en el que había casas amontonadas de pequeñas proporciones y estaba cercado por alambre. Para llegar habia que ir por un camino de tierra y estaba en una esquina. Enfrente había una casa que tenía un gran jardín. En resumen, el Arroyo Seco de mis sueños es un pueblo adentro de un terreno en un barrio de casas de fin de semana dada las características de las construcciones linderas.
En la puerta de Arroyo me esperaba una mujer sin rostro ni cabello, cuya cabeza tenía las facciones marcadas pero sin ojos, nariz, oreja y boca. Todo era piel nada más.
Me acompañó a dar la vuelta dentro del pueblo en busca de la casa a la que no le había hecho la mudanza.
Reconozco que me causó cierto escosor el hecho de que Arroyo estaba completamente deshabitado.
Al pasar por la casa más grande me comentó que allí había vivido un perro cuyo nombre en estos momentos no recuerdo, pero si recuerdo muy bien que había sido apresado por matar a nueve perros que según pude leer en una nota que esta mujer sin rostro me exhibió la cual figuraba en el boletín vecinal, los crímenes que este can había cometido se fueron sucediendo debido a que se le acercaban para oler sus pulgas y esto al parecer lo enfadadaba hasta despertar su instinto asesino.
Caminamos en la soledad hasta llegar a la casa marcada.
Un viejo desnudo estaba parado mirando la nada, de espaldas a nosotros.
"Ese es el que me faltó", comenté mientras el viejo miraba una sábana blanca que colgaba de un tendedero y flameaba con el viento.
"¿Qué vas a hacer?", me dijo la mujer sin rostro.
Nada -contesté sin ánimo y me dirigí a la entrada de Arroyo Seco de la que estábamos a escasos metros.
La mujer se quedó parada en la puerta y me vio caminar por la calle de tierra.
Miré la casa de enfrente y en esta ocasión lo vi a Tomás San Roman, un amigo de la infancia, a quien siempre de alguna manera relacioné con el campo.
Estaba en una silla mecedora con un rifle y dos mujeres que me daban la espalda.
Levantó la mano y me saludó de lejos, yo hice lo propio y seguí mi tranco.
A los pocos minutos me estaba levantando para cepillarme los dientes y desayunar.


Guille M.

Esto fue un willysueño.
Saludos!.

martes, 6 de mayo de 2008

lunes, 5 de mayo de 2008

ROSARIO ES EL ROCK N ROLL





Gracias Noke por las fotos.
Vean www.noke.com y también www.planetapopono.com
Arte made in Rosario.

El infierno es el rock n roll y mi corazón tiembla de placer...¡y estoy bien!


viernes, 2 de mayo de 2008