miércoles, 21 de septiembre de 2011

1987



A ver, cómo explicarlo, vamos a ir por partes. Pongámoslo así: nos tomamos un taxi para ir a Grantfield, lo que es decir al club.

Hasta ahí, todo normal, un taxi común, de los viejos, un Peugeot 504.

 Íbamos en el asiento de atrás con Nicolás Bertoya y Lisandro Pecoraro, vestidos con la ropa de gimnasia. Zapatillas topper blancas, medias azules en el caso de Lisandro y yo, blancas las de Nicolás, shorts olan de los duros y remeras azules y blancas respectivamente.

Esta es la primera rareza de todas y lo es debido a que estábamos en el año 2011.

Hacía rato que habíamos dejado el colegio.

Lo demás era bastante normal, el tachero manejaba a lo loco, ventanillas bajas, codo apoyado en la puerta, camisa blanca abierta y fumando.

Ese día empezaba la primavera y ya había otro aire en la ciudad.

Para esa época se empiezan a vivir los mejores climas en Rosario, porque los inviernos aunque cada vez más breves, se hacen duros y los veranos ni hablar. El sol y la humedad hacen estragos.

En definitiva el tipo manejaba velozmente, cruzaba todos los semáforos de Eva Perón en amarillo y nosotros, mudos atrás, con la tensión y la atención puestas en el tránsito.

Tal vez por eso no nos preguntamos que hacíamos en ese  taxi juntos, vestidos como si fuésemos al colegio.

La verdad es que la ropa no nos quedaba tan mal. No llegábamos al ridículo.

El taxi tomó por Wilde hasta cruzar Mendoza, pasando el Mercado Concentración de Fisherton.

Creo que desde nuestra graduación que no volvía a esa zona.

 Decían que habían puesto una sucursal del Colegio ahí, la verdad es que ni me lo podía imaginar. Bá tal vez en la cápsula del tiempo, esa caja sellada que guardaron detrás de una pared cuando estábamos en la primaria y la cual va a abrirse en el 2025 diga algo al respecto, ya que en ella todos los alumnos de época dejaron un mensaje o dibujo de como imaginarían el futuro.

Y llegamos.

 El tipo sin preguntarnos nada se mandó para adentro del Club con taxi y todo, respetó, eso sí, el césped de la cancha de hockey, ya que la fue bordeando. Dio toda la vuelta por el lado donde estaba la fábrica de alfajores Bagley y encaró, ya con la cancha de rugby en el otro costado, para donde está la pileta, donde había un grupo de chicos jugando al fútbol.

Ahí empecé a darme cuenta de todo.

 Nicolás y Peco seguían mudos.

Ya desde que vi Bagley empecé a sospechar porque hacía añares que la fábrica no estaba más en esa esquina, incluso, creo, antes que empezáramos la secundaria.

Me  entusiasmó la secuencia de situaciones extrañas y la ansiedad de llegar, bajarme y ponerme a jugar al fútbol, era mucha.

Cuando al fin el taxista detuvo la marcha salí disparado al grupo de chicos que, absortos, miraban amontonados abajo del arco.

Reconocí a varios de ellos. Estaba Alejandro Rollandi, Gollán, El Mono Spirandelli, el Chino Benedetti..   Estaban todos y más atrás, las chicas…, Brenda Lieber, Geor Delsoglio, Agus Bissio, Pia Castelli, entre otroas.

Todos vestiditos con sus uniformes de gimnasia, estaban los de casa azul, los de la blanca y los de la roja.

Todos…, muy chiquitos… Por eso les digo que los reconocí…

Lisandro, Nicolás y yo estábamos vestidos para la ocasión pero en nuestros tamaños actuales.

Era evidente que nos habíamos transportado en el tiempo.

Suena trillado, lo sé, se escribió y se filmó mucho al respecto.

 Hablar que un taxi común y corriente nos transportó al año 1987 - era ese año, no me pregunten por qué pero podía sentirlo en el ambiente-  tiene su inevitable analogía con el Delorian de Volver al Futuro.

Y aunque así sea yo no les voy a contar esta historia de otra manera.

 Porque así la viví y así sucedió.

Del taxi no hubo ni rastros.

 Y yo lo único que quería era jugar un rato a la pelota. No me importaba nada, pero nada más.

Los otros dos se quedaron atónitos. Y los chicos, o sea los pequeños que miraban extrañadísimos y supongo que no se dieron cuenta que nosotros tres veníamos desde el futuro, poco a poco fueron aflojando y se fueron metiendo en la cancha, al ser convencidos por mi entusiasmo.

Similar a los perros cuando se acercan de a poco a un extraño, olfateándolo.
Ale Rollandi, Funcho, Javi Orellana, Ariel Barletta y Leo Gabenara se fueron acomodando en el área para jugar.

Tomy San Román, el pequeño, Tomy San Román, se llevó la pelota a una esquina, para patear el córner, el centro a la hoya.

Nico Bertoya no me creía que estábamos en el año 1987, mientras se sumaba, entrando en confianza también, a la espera del centro. Me lo comentó al pasar y se me ocurrió una muy buena manera de demostrárselo:

Mirá, Nico – le dije – sentí el aire. Respirá.

Mirá la tranquilidad y la paz que hay acá, fíjate bien, no hay problemas.

Nicolás todavía desconfiaba.

Antes de que Tomy tirase el centro se me ocurrió preguntarle a uno de los chicos, que era de la casa roja y no pude reconocer, algo que terminó de dilucidar el enigma:

 -¿Vos sabes lo que es un celular?

- No – me contestó con simpleza y honestidad.

-¿Ves? – le dije a Nico, girando la cabeza y adelantándome unos pasos para recibir la pelota.

Y antes de que el envío llegase al área, él, ya se había metido con Lisandro a cabecear.

G.M

viernes, 16 de septiembre de 2011

LA NOCHE DE LOS LAPICES

Hoy o por estos días se recuerda a los chicos secuestrados y torturados en La Plata.
Me acuerdo que la película sobre este tema la vi a los diez años, cuando todavía no estaba de moda meterse en estos temas. Y la verdad es que uno sufría al verla. Ya venía algo curtido igual porque a los 8 he visto Heidi, la desventuras de la niña suiza con el abuelito.

Se me ocurre que pasaría hoy si se repitiese algo similar, por ejemplo un grupo comando que secuestre a los chicos que reclaman por la media tarjeta magnética.

Sería algo así como "la noche de las netbooks".

Porque, seamos honestos, por más que la frase diga lo contrario, los lápices cada vez escriben menos.



Ni olvido ni perdón. De verdad.




INSPIRAO


Hoy estoy aspirado, digo inspirado.

SE TERMINA EL AÑO

Recién me di cuenta que dentro de casi tres meses termina el año.

Pero no os preocupeis, dicen que después empieza otro.



EL PERONISMO

Lo que tiene el peronismo más allá de los millones de análisis hechos y por hacer es algo muy simple: es simpático.

Y la simpatía garpa. Y mucho más cuando se logra empatía.

 (qué groso suelo ser los viernes de lluvia)


Guille M.




LLUVIA

Los días que llueve son los más tranquilos de todos.
En general, la gente, rompe bastante menos las pelotas.
Es lindo cuando llueve.



CELOS 2011


-....¿Qué hacías conectado anoche al facebook tan tarde?


- ..........

- ¿ Y quién es "esa" Romina Juarez?

-..........

- Ahh..., porque te dejó un comentario en el muro.....


(Conversación por celular de una escolar, oída en el colectivo)

Celos tecnológicos.

"PEDIAN COMETAS"

Buenísimo. Maradona hablando con cara de loco con carteles atrás escritos en árabe, acusando a una parva de busquines y oportunistas de coimeros.

Qué aburrida sería la vida si todos fueran como Batista, Brown y el impresentable de Mac Allister.

Y ni hablar de "Sabella"....dios mio.

Gracias por el rock.







jueves, 15 de septiembre de 2011

GUARDIA DE 24 HS.

Entre $700 y $1000 le garpan a los médicos por estar 24.00 hs.

Algunos le pegan las 24 hs. despierto.

Otros duermen de a rato.

Otros se la ponen a la enfermera.

Varios se falopean *

Cuabdo salen de varios días de guardia, se hacen pelota escaviando.




*Que toman falopa


Ahhh, la medicina... qué lindo mundo el de la medicina...


 P.D.: En la época e estudiantes, secuestran y hacen mierda a los indigentes para estudiarle los órganos. Los fiambres los tiran en una heladera que está en el subsuelo de la facultad.


Ahhh, la medicina....























ESTO NO ES JODA

Posta. Esto no es joda.

HACE UN RATO

Vi una bicicleta en un partido de fútbol, después remate al arco. Es la primera vez que veo esto en un partido de selecciones.

Uno puede acordarse de algunas rabonas, chilenas, goles olímpicos, pero bicicletas tan perfectas y con tiro al arco, no vi nunca.

Hoy fue un día histórico.



martes, 13 de septiembre de 2011

Gracias Senador Emilio Rached


Simplemente.

lunes, 12 de septiembre de 2011

jueves, 8 de septiembre de 2011

Claves y contraseñas


Vivimos en un mundo lleno de claves y contraseñas.

 Es un mundo silencioso, escondido y secreto.

Hay letras, números y nombres.

Están dando vueltas por todos lados de modo invisible.

La mayoría de las personas tiene recelo en revelar su clave.

Temen que una vez que ocurra esto puedan ser revelados grandes e importantes secretos sobre su persona.

Pero lo cierto es que nadie es tan importante como el dueño de cada uno de esos mundos secretos.

Por lo cual, tu clave, no le interesa, y mucho, a nadie.

G.M.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

lunes, 5 de septiembre de 2011

Muchas, pero muchas cosas al mismo tiempo. Posta.